Cómo evitar un ataque DDoS

Anonymous DDoS Ataque de denegación de servicio seguridadLos ataques Distribuidos de Denegación de Servicio (DDoS, por sus siglas en inglés), cada vez son más frecuentes. Organizaciones como Anonymous los han utilizado para ‘tirar’ páginas de empresas y organizaciones como Mastercad, el FBI, la Sociedad General de Autores y Editores o el Ministerio de Cultura. Pero se puede luchar contra ellos.

Las webs del PSOE, Bank of America y la Oficina del Copyright estadounidense tienen algo en común: las tres fueron víctimas de un ataque DDoS. Sin embargo, compañías como Apple, Google, Amazon o Microsoft nunca han ‘caído’ debido a uno de estos ataques. ¿A qué se debe? Principalmente, al tamaño de los servidores.

Estos ataques no requieren apenas conocimientos de informática. Utilizan redes de ordenadores infectados (botnets), pero quienes están detrás del DDoS no se encargan de la infección de estos equipos. Simplemente los utilizan para que envíen miles de peticiones simultáneas a los servidores de las webs objetivo del ataque.

Un ataque DDoS es realmente algo concreto, un golpe fuerte y certero, pero no algo continuado en el tiempo. Por ello, sólo son efectivos si consiguen dejar sin servicio la página antes de que sus administradores puedan tomar medidas, como redirigir el tráfico a otros servidores o localizar la procedencia del ataque.

Por este motivo, hay algunas empresas que son ‘inmunes’ al DDoS. Lo logran con una enorme inversión en servidores (los de iTunes, por ejemplo, le cuestan a Apple 1.300 millones de dólares al año). De este modo, logran que un ataque DDoS contra sus centros de datos no sea efectivo, pues pueden soportar perfectamente el tráfico.

No obstante, esta no es la única solución. Las empresas que no pueden permitirse mantener unos servidores de ese tamaño pueden optar por cooperar con otras compañías para combatir estos ataques. Según Chester Wisniewski, investigador de seguridad de Sophos, la ventaja de esta opción es que pagan una pequeña cantidad, pero obtienen los beneficios de un centro de datos masivo.

Así, en lugar de invertir en servidores, pueden formar cooperativas que asistirán a las empresas atacadas en caso de necesidad. Las compañías pueden “montar un protocolo para distribuir infraestructura que podría soportar un tráfico entre 1.000 y 5.000 veces superior al normal en caso de ataque”, explica Wisniewski. De este modo, el tráfico malicioso se distribuiría y se ‘acordonaría’ en un ‘agujero negro’ en el que no sea nocivo para los servidores.

Por otro lado, cualquier puede ayudar a evitar este tipo de ataques si evita que sus ordenadores se conviertan en ‘zombis’. Para hacerlo, simplemente hay que conseguir que no sean infectados con los troyanos que permiten su utilización por parte de terceros. Además, conviene desinfectar periódicamente los equipos con antivirus.

Contenidos Relacionados

Top